Retrato del Destacado Fotógrafo Peruano, Óscar Medrano

October 13, 2016

Antes de ponerme en contacto con el fotoperiodista Óscar Medrano Pérez busqué información sobre él y su carrera. En una página de la revista Caretas, encontré un imagen de él; un retrato en el que su cara parece muy seria. Ésa fue mi primera impresión de él. Creí que sería un hombre serio, un hombre de gran presencia cuya personalidad siempre se nota. Sin embargo, el hombre que conocí en la recepción de Caretas no era lo que anticipaba. Sí, todavía parecía un tipo de carácter serio, pero uno que también sabe cuándo reír. Al contrario de mis impresiones iniciales, este hombre bajo no llama particularmente la atención.

Como un fotógrafo documental este hecho funciona a su favor. Por supuesto, cuando Medrano entra a una sala con otros periodistas, nadie puede ignorar su presencia porque su reputación le precede. Me dijo que lo persiguen “como si yo fuera Maradona”. Por otro lado, la gente que no conoce la cara de Medrano no percibe su sutil presencia, lo que lo ayuda a ser un excelente fotógrafo.

Óscar ha sido testigo de la historia del Perú por más de 50 años. A través de su lente, ha capturado momentos únicos que nadie más vio y los ha llevado ante los ojos de miles de personas.

El fotógrafo nació en Ayacucho en 1946. Cuando tenía 16 años, se mudó a Lima y empezó a trabajar.1 Medrano comenzó su carrera en el diario El Comercio, donde trabajó en el laboratorio de químicos. Su trabajo era mantener limpio el laboratorio para los fotógrafos, y poco a poco la lista de sus responsabilidades creció. Su carrera como fotógrafo empezó después de que el fotógrafo Carlos “El Chino” Domínguez le ofreció un puesto como laboratorista. Mientras trabajaba para Domínguez, Medrano aprendió a sacar fotos. Ascendió dentro de El Comercio.

Durante estos años, Medrano presenció muchos eventos importantes en la historia del Perú. En 1970, documentó el terremoto en Huaraz que destruyó la región. También sacó algunas fotos controversiales del equipo boliviano en la Copa Mundial de 1970. Luego, en 1979, comenzó a trabajar para la revista Caretas, donde tomó algunas de las fotos más famosas de su carrera.

Fotógrafo de la Violencia

Medrano documentó una gran parte de la violencia que ocurrió en Perú en los años ochenta y noventa. Ha visto la muerte de policías, terroristas, campesinos, militares, colegas, inocentes y culpables. Como ayacuchano, sus imágenes han cruzados las fronteras culturales retratando la violencia que ocurrió en Lima y en las provincias, particularmente en su tierra natal. Sus fotografías de este período testifican una época de tristeza extrema en el país. 

Algunas de sus fotos famosas del tiempo de violencia son parte de la colección Yuyanapaq: para recordar. La exhibición fotográfica se muestra en el Museo de la Nación, donde los visitantes van para aprender sobre la guerra interna y reflexionar sobre los efectos de la violencia. Medrano ha tenido un rol integral en la formación de la memoria de este período.

También ha ganado varios premios por su trabajo, incluyendo el premio de excelencia TUMI USA Edición XVII de los Estados Unidos y el premio de La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. Actualmente, Medrano trabaja en Nunca Más, un libro que retratará su carrera, específicamente su trabajo durante la violencia.

Acerca del libro, Medrano explica que “no me interesa ganar un centavo, es para que [las personas] vean lo que pasó [...] Mi fin es que sepan lo que pasó, para que nunca se vuelva a repetir”.

En una entrevista con el diario La República, afirmó que "yo creo que la fotografía que me falta tomar es de la alegría en el mundo de que no sucedan estas cosas como el terrorismo".2

Medrano dice que algún día le gustaría volver a los lugares afectados por la violencia para tomar fotos de la alegría que existe ahí.

El Secreto de su Éxito

Para explicar cómo acera su trabajo de ser fotoperiodista, Medrano dice "todos los días salgo como si fuera mi primer día de trabajo". Él usa esta filosofía para mantenerse enfocado en su trabajo. Medrano también asegura que la calidad de su trabajo se debe a su amor por la profesión. “Si no amas la profesión, no debes seguirla. Un fotoperiodista debe sentirlo, así como un guitarrista puede tocar con amor”, comenta.

Mientras conversaba con Medrano, noté que él usó la palabra “suerte” para explicar el éxito profesional que ha alcanzado. Tuvo suerte muchas veces por no morir en el campo durante la época de la guerra interna, y tuvo suerte de ver los momentos que sus colegas no vieron. Tuvo suerte también de estar en el lugar adecuado en el momento preciso.

Aunque Medrano dice que ha tenido mucha suerte, creo que podría atribuir su éxito más a la habilidad. Una vez me dijo en una entrevista que “con humildad consigues todo”. En su caso, esta frase explica su disposición con precisión. Aunque es un maestro de la fotografía, uno nunca lo sabría si lo encontrara en la calle, sin su cámara. Aunque eso sería algo raro, porque casi siempre anda con su “amiga inseparable” en la mano.


Referencias:

1. 2004 “25 años: Un Oscar Documental”. Caretas. Lima, 4 de marzo.

2. 2012 “Fotógrafo peruano Oscar Medrano: Me falta captar la alegría en el mundo”. La  República. Lima, 20 de julio.

 
 

 

About Author(s)

Madeline Townsend
Madeline is a senior at the University of Pittsburgh. She is pursuing a degree in Spanish and Global Studies, with a focus on the Latin American region. She plans to present an honors thesis on visual representations of the internal conflict that occurred in Peru between 1980 and 2000. She also studies Portuguese and Film Studies as minors and works as one of the Panoramas interns.